AGUARDIENTE DE CEREZAS
Anímense: pueden hacer en casa uno de los licores más deliciosos y bonitos de ver, que encantarána los amigos.
Un aguardiente o ratafia de cerezas. Hay que tener aguardiente (como el del patxaran), o, en su defecto anís, añadir las cerezas (sin rabo, firmes y enteras) y dejar reposar dos mesos en la misma botella (de cuello ancho, que sea bonita), o en una garrafa (para dar a los amigos).
Se puede añadir, al gusto, azúcar, canela.limón, anís estrellado...
Es una ratafía de la que habla Stendhal, y que pertenece a una receta familiar- que aún practico. El gran escritor francés , en la Vie d’Hnry Brular dice que “Camille Teisseire se enriqueció, o mejor, su padre, se enriqueciò fabricando ratafia de cerezas, de lo cual él se avergonzaba”...No debía ser muy buena, digo yo!... La palabra ratafia, que caracteriza algunos licors franceses, italianos, etc. es muy característica de Cataluña, en donde designa un licor de hierbas, frutas, especies, etc. y nueces verdes.
Es de la familia del cherry brandy, de la ginginha portuguesa o del licor de cerezas griego. Aunque ahora les doy el secreto de mi propia fórmula, con resultados asegurados: un licor seco, perfumado y precioso a la vista.
Ingredientes
1 l de vodka
½ kg de cerezas firmes , enteras y sin rabo
1 palo de canela
5 piezas de anís estrellado
10 granos de cardamomo
Elaboración
Simplemente poner todos los ingredientes en una botella bonita i de cuello ancho. Esperar, manteniendola a la luz, al menos 6 meses. El licor queda de un colro oscuro, pro el tinte de las cerezas. Estas se pueden comer. Puede durar dos, o más años.
Notas
Las proporciones, al gusto.
La receta es de mi abuela, aunque ella lo hacia con anis. Yo lo prefiero ma´s seco.
Yo utilizo cerezas silvestres; en todo caso, pueden ser burlat o similares, pero muy firmes y sin ningún estropicio.
En Inglaterra se usaran la negras de la clase Morello, y en Francia puedne ser las griottes (amargas).
Recuerden el famoso marraschino balcáncio-italiano de un tipo de cereza, la marraska.
Se puede hacer también con brandy o con gin. Yo recomiendo un alcohol blanco.
jueves, 25 de febrero de 2010
viernes, 5 de febrero de 2010
CREMA CATALNA
Crema catalana
La crema catalana, quemada o de San José (fecha tradicional de su elaboración), ahora se encuentra todo el año como uno de los postres de más éxito. No es que sea un “invento” catalán; se le parece, en Francia, la crème brulée; en Occitania (sur de Francia), la crèma, y en Portugal, la créme caramelo, que también se queman con una pala, aunque son poco corrientes. Y de la misma familia tenemos la crema inglesa y la crema bavaresa, hechas con nata, e incluso la pannacotta italiana.
Sin embargo, la crema catalana tiene personalidad propia. La auténtica siempre se hace con almidón (no con crema de leche, ni harina, ni Maizena) y se perfuma con la clásica combinación , originada en la antigua y refinada cocina árabe, de canela y limón; por lo tanto, tiene su propia especificidad de ingredientes, sabor y acabado.
Podemos relacionarla con la crema pastelera (crème patissierre) y, si atendemos al significado de crema en francés (que quiere decir “nata”), podremos relacionarla con la panna cotta italiana, como dijimos, o la misma crema italiana de la Toscana e, incluso, algún custard inglés. O la crema francesa, con cuyo nombre es conocida la que en Francia – y en otras partes – se conoce cono crema inglesa.
La crema catalana, en su categoría, es el postre más antiguo de Europa, ya que aparece en los recetarios medievales catalanes. Es un postre familar por excelencia, pero que no falta en nigún restaurante e incluso se come en la típicas “granges” o lecherías.
Con la crema catalana- postre de culto, que hace soñar a la protagonista del film Amélie- se elaboran chocolates (Lindt), postres lácteos, licores y helados.
Me gusta al crema catalana, empezando con la que hacía mi madre, sobretodo pro San José, y a la manera más tradicionalmente festiva: servida en una espléndida fuente y decorada con cenefas e inscripciones hechas con merengue y chocolate., sin quemar la crema
El Institut Català de la Cuina declaró como o “postre nacional” la crema catalán, y , por cierto, me encargó a mi la redacción de los textos de la publicación conmemoratibva, ¡asi que tiene que gustarme!
Ingredientes
1 l de leche
6 yemas de huevo
200 g de azúcar (o unas 4 cucharadas soperas)
Azúcar para quemar (5º g)
1 cucharada rebosada de almidón ( o bien Maizena, unos 70 u 80 g, si bien no es tan recomendable)
1 rama de canela
1 piel de limón
Elaboración
Guardar un poco de leche y el resto ponerla en el fuego en un cazo con la piel del limón y la rama de canela; no debe hervir demasiado, sólo debe coger sabor. Sacar el trozo de canela y de limón. En un cuenco poner un poco de leche, el azúcar, las seis yemas de huevo y el almidón, y removerlo bien. Echarlo todo en el cazo con la leche, que debéis mantener a fuego muy lento, procurando que no hierva demasiado. Removerlo bien y, cuando empiece a espesarse, retirarlo del fuego, sin dejar de removerlo. A continuación, verter la crema en una fuente y dejarla enfriar. Antes de servirla, hechar una capa de azucar y quemar con la pala muy caliente.
Notas
Las proporciones pueden variar un poco: por un litro de leche hay quien añade, como hemos dicho, menos yemas o dos de más, y hasta 90 g almidón o maicena.
En la posguerra, tiempo de escasez y dificultades, en lugar de almidón, era normal emplear un sobre para flan (marcas Tamatina y menos, Potax, Aida, Flan Chino el Mandarín, etc., que eran las que se vendían). La crema siempre resulta más fina espesada con almidón que con Maizena.
A base de crema catalana se preparan otros postres , tanto populares como de autor: manzanas rellenas, milhojas, piña natural con crema quemada,etc.
La crema catalana, quemada o de San José (fecha tradicional de su elaboración), ahora se encuentra todo el año como uno de los postres de más éxito. No es que sea un “invento” catalán; se le parece, en Francia, la crème brulée; en Occitania (sur de Francia), la crèma, y en Portugal, la créme caramelo, que también se queman con una pala, aunque son poco corrientes. Y de la misma familia tenemos la crema inglesa y la crema bavaresa, hechas con nata, e incluso la pannacotta italiana.
Sin embargo, la crema catalana tiene personalidad propia. La auténtica siempre se hace con almidón (no con crema de leche, ni harina, ni Maizena) y se perfuma con la clásica combinación , originada en la antigua y refinada cocina árabe, de canela y limón; por lo tanto, tiene su propia especificidad de ingredientes, sabor y acabado.
Podemos relacionarla con la crema pastelera (crème patissierre) y, si atendemos al significado de crema en francés (que quiere decir “nata”), podremos relacionarla con la panna cotta italiana, como dijimos, o la misma crema italiana de la Toscana e, incluso, algún custard inglés. O la crema francesa, con cuyo nombre es conocida la que en Francia – y en otras partes – se conoce cono crema inglesa.
La crema catalana, en su categoría, es el postre más antiguo de Europa, ya que aparece en los recetarios medievales catalanes. Es un postre familar por excelencia, pero que no falta en nigún restaurante e incluso se come en la típicas “granges” o lecherías.
Con la crema catalana- postre de culto, que hace soñar a la protagonista del film Amélie- se elaboran chocolates (Lindt), postres lácteos, licores y helados.
Me gusta al crema catalana, empezando con la que hacía mi madre, sobretodo pro San José, y a la manera más tradicionalmente festiva: servida en una espléndida fuente y decorada con cenefas e inscripciones hechas con merengue y chocolate., sin quemar la crema
El Institut Català de la Cuina declaró como o “postre nacional” la crema catalán, y , por cierto, me encargó a mi la redacción de los textos de la publicación conmemoratibva, ¡asi que tiene que gustarme!
Ingredientes
1 l de leche
6 yemas de huevo
200 g de azúcar (o unas 4 cucharadas soperas)
Azúcar para quemar (5º g)
1 cucharada rebosada de almidón ( o bien Maizena, unos 70 u 80 g, si bien no es tan recomendable)
1 rama de canela
1 piel de limón
Elaboración
Guardar un poco de leche y el resto ponerla en el fuego en un cazo con la piel del limón y la rama de canela; no debe hervir demasiado, sólo debe coger sabor. Sacar el trozo de canela y de limón. En un cuenco poner un poco de leche, el azúcar, las seis yemas de huevo y el almidón, y removerlo bien. Echarlo todo en el cazo con la leche, que debéis mantener a fuego muy lento, procurando que no hierva demasiado. Removerlo bien y, cuando empiece a espesarse, retirarlo del fuego, sin dejar de removerlo. A continuación, verter la crema en una fuente y dejarla enfriar. Antes de servirla, hechar una capa de azucar y quemar con la pala muy caliente.
Notas
Las proporciones pueden variar un poco: por un litro de leche hay quien añade, como hemos dicho, menos yemas o dos de más, y hasta 90 g almidón o maicena.
En la posguerra, tiempo de escasez y dificultades, en lugar de almidón, era normal emplear un sobre para flan (marcas Tamatina y menos, Potax, Aida, Flan Chino el Mandarín, etc., que eran las que se vendían). La crema siempre resulta más fina espesada con almidón que con Maizena.
A base de crema catalana se preparan otros postres , tanto populares como de autor: manzanas rellenas, milhojas, piña natural con crema quemada,etc.
viernes, 29 de enero de 2010
RUCULA
Si no se come rúcula no se está de moda! El nombre viene del italiano, pero la rúcula (ruca, eruga, ruqueta) se documenta en la cocina catalana desde el siglo XIV, especialmente para confeccionar salsas, que eran muy apreciadas, con un sabor amostazado.
viernes, 22 de enero de 2010
BUENO COMO "LÀ-BAS"
Receta dedicada a Claude Cardona
MONA
La mona es un típico pastel de Pascua de Valencia, Cataluña y la Franja (Aragón de habla catalana). Tiene forma de coca (torta) o de tortell (roscón), aunque hay una derivación moderna, de pastelería, basada en grandes piezas a base de chocolate, ya que regalar la mona al ahijado por parte del padrino o madrina es una tradición totalmente vigente en Cataluña, y que incluso ha sido adoptada por los migrantes.
Y estos, procedentes en su mayor parte de Valencia- y algunos de Menorca, como la familia de Marcel Camus-, todos catalanohablantes, llevaron su “mona” a Argelia, y particularmente a Orán, la ciudad en dónde se oía hablar catalán – en su modalidad meridional- por las calles e incluso se publicaron revistas en esta lengua. Algunos de los apellidos de los pied-noirs, (nombre que se dio a los retornados por las botas que calzaban) denotan este origen. Cardona, Camús (típicos apellidos catallano-menorquines),Ferrandis,Climent, Navarro, Riera, Peris… Se introdujo la tradición valenciana de ir a comer la mona al campo el día de Pascua- “casser la mouna”, en el francés colonial-, e incluso muchos judíos adoptaron esta costumbre. Bern Zimmermannm un “pied-noir”, autor del libro ¿Keskés?, (Begur, 1989) que grabó una cinta de su abuela en dónde relataba la historia familiar de la mona:”En Pascuas estábamos en Primavera, y los trigos ya están algo altos. Es la fiesta de la Primavera. Los jóvenes se divertían: yo tenía trece o catorce años…Los chicos y las chicas bailaban en la yerba, y cantaban…”
“Y se pone a cantar con ardor: “Ja estem aquí, ja estem aquí/visca la mona, visca la mona/i la bóta del vi” (ya estamos aquí, ya estamos aquí; viva la mona y la bota del vino).
La “iaia” (abuela) Magdalena,mujer sabia, sabía lo que todos los antropólogos cuentan: que mas allá de la simbología religiosa, la vida se impone: la fuerza de la juventud y del amor. Por eso la mona se adorna con huevos duros, símbolo de la vida- de la resurrección, para los católicos-.
Actualmente, la mona aparece en todos los recetarios de pasteleria catalana o valenciana: asi, tiene un puesto de honor en mi libro Les postres i pastissos de l`àvia (Cossetània, Valls, 2005. Igualmente, en la grafía francesizada de mouna, aparece en todos los libros de cocina pied-noir e incluso en algunos de cocina argelina. En esta sabrosa cocina pied-noir encontramos oros paltos de origen valenciano: la paella, el arròs caldós (arroz caldoso), la frita, la coca (salada o dulce) la melsa, los pastissos o pastissets (pastelillos de boniato,de “frita” o pimientos , tomate, etc.,las pilotes (albóndigas), las sardinas en escabeche, salsas como el allioli , el turrón
Esta receta es tradicional, y la recogí en varios sitios: de la zona del Ebro a las comarcas de Castellón, en Valencia. Casi todas las versiones, incluyendo las de la Franja, coinciden.
Ingredientes
1oo g de harina
3 huevos
100 g de azúcar
50 g de levadura en polvo (Royal)
1 piel de limón rallada
Mantequilla y harina para el molde
Relleno: mermelada de albaricoque, fruta confitada, 4 huevos duros
Azúcar lustre
Elaboración
Bizcocho de base: poner en un cuenco (si es metálico que no sea de aluminio) 3 yemas de huevo, el azúcar y la piel de limón rallada.. Mezclar con una espátula de madera hasta obtener una masa espesa pero esponjosa, de color blanquecino. Añadir la harina y la levadura mezcladas previamente, y mezclar bien.
Batir las claras a puto de nieve e incorporarlas, procurando que la masa no caiga; no hay que mezclar mucho.
Echar la masa en un molde redondo. Engrasarlo y espolvorearlo con harina. Hornearlo a horno bajo (180º9 unos 30 minutos, previamente calentado. Tiene que quedar de un color dorado; se puede pinchar con una aguja para comprobar la cocción. Dejarlo enfriar completamente en una rejilla.
Partirlo en dos horizontalmente y rellenar con la mermelada. Untar toda la superficies con mermelada pasada por el tamiz , distribuyendolo con una espátula. Espolvorear con azucar lustre. Enmedio se colocan 4 huevos duros y se adorna al gusto.
Notas
Se puede adornar con almendras, figuritas de chocolate o huevos de chocolate y oros adornos típicos de las monas (figuritas, plumas, etc.).
El molde puede ser de silicona.
Otra fórmula es hacer el pastel con 1/ kg de harina, 75 g de azucar, 4 huevos medianos, 5o g de manteca o mantequilla, limón rallado, leche o agua, 5o g de levadura; es este caso se le da forma de roscón; se le clavan los huevos duros, que se envuelven con tiras de masa (3 o 4) y se hornea a 180º 40 o 45 minutos.
MONA
La mona es un típico pastel de Pascua de Valencia, Cataluña y la Franja (Aragón de habla catalana). Tiene forma de coca (torta) o de tortell (roscón), aunque hay una derivación moderna, de pastelería, basada en grandes piezas a base de chocolate, ya que regalar la mona al ahijado por parte del padrino o madrina es una tradición totalmente vigente en Cataluña, y que incluso ha sido adoptada por los migrantes.
Y estos, procedentes en su mayor parte de Valencia- y algunos de Menorca, como la familia de Marcel Camus-, todos catalanohablantes, llevaron su “mona” a Argelia, y particularmente a Orán, la ciudad en dónde se oía hablar catalán – en su modalidad meridional- por las calles e incluso se publicaron revistas en esta lengua. Algunos de los apellidos de los pied-noirs, (nombre que se dio a los retornados por las botas que calzaban) denotan este origen. Cardona, Camús (típicos apellidos catallano-menorquines),Ferrandis,Climent, Navarro, Riera, Peris… Se introdujo la tradición valenciana de ir a comer la mona al campo el día de Pascua- “casser la mouna”, en el francés colonial-, e incluso muchos judíos adoptaron esta costumbre. Bern Zimmermannm un “pied-noir”, autor del libro ¿Keskés?, (Begur, 1989) que grabó una cinta de su abuela en dónde relataba la historia familiar de la mona:”En Pascuas estábamos en Primavera, y los trigos ya están algo altos. Es la fiesta de la Primavera. Los jóvenes se divertían: yo tenía trece o catorce años…Los chicos y las chicas bailaban en la yerba, y cantaban…”
“Y se pone a cantar con ardor: “Ja estem aquí, ja estem aquí/visca la mona, visca la mona/i la bóta del vi” (ya estamos aquí, ya estamos aquí; viva la mona y la bota del vino).
La “iaia” (abuela) Magdalena,mujer sabia, sabía lo que todos los antropólogos cuentan: que mas allá de la simbología religiosa, la vida se impone: la fuerza de la juventud y del amor. Por eso la mona se adorna con huevos duros, símbolo de la vida- de la resurrección, para los católicos-.
Actualmente, la mona aparece en todos los recetarios de pasteleria catalana o valenciana: asi, tiene un puesto de honor en mi libro Les postres i pastissos de l`àvia (Cossetània, Valls, 2005. Igualmente, en la grafía francesizada de mouna, aparece en todos los libros de cocina pied-noir e incluso en algunos de cocina argelina. En esta sabrosa cocina pied-noir encontramos oros paltos de origen valenciano: la paella, el arròs caldós (arroz caldoso), la frita, la coca (salada o dulce) la melsa, los pastissos o pastissets (pastelillos de boniato,de “frita” o pimientos , tomate, etc.,las pilotes (albóndigas), las sardinas en escabeche, salsas como el allioli , el turrón
Esta receta es tradicional, y la recogí en varios sitios: de la zona del Ebro a las comarcas de Castellón, en Valencia. Casi todas las versiones, incluyendo las de la Franja, coinciden.
Ingredientes
1oo g de harina
3 huevos
100 g de azúcar
50 g de levadura en polvo (Royal)
1 piel de limón rallada
Mantequilla y harina para el molde
Relleno: mermelada de albaricoque, fruta confitada, 4 huevos duros
Azúcar lustre
Elaboración
Bizcocho de base: poner en un cuenco (si es metálico que no sea de aluminio) 3 yemas de huevo, el azúcar y la piel de limón rallada.. Mezclar con una espátula de madera hasta obtener una masa espesa pero esponjosa, de color blanquecino. Añadir la harina y la levadura mezcladas previamente, y mezclar bien.
Batir las claras a puto de nieve e incorporarlas, procurando que la masa no caiga; no hay que mezclar mucho.
Echar la masa en un molde redondo. Engrasarlo y espolvorearlo con harina. Hornearlo a horno bajo (180º9 unos 30 minutos, previamente calentado. Tiene que quedar de un color dorado; se puede pinchar con una aguja para comprobar la cocción. Dejarlo enfriar completamente en una rejilla.
Partirlo en dos horizontalmente y rellenar con la mermelada. Untar toda la superficies con mermelada pasada por el tamiz , distribuyendolo con una espátula. Espolvorear con azucar lustre. Enmedio se colocan 4 huevos duros y se adorna al gusto.
Notas
Se puede adornar con almendras, figuritas de chocolate o huevos de chocolate y oros adornos típicos de las monas (figuritas, plumas, etc.).
El molde puede ser de silicona.
Otra fórmula es hacer el pastel con 1/ kg de harina, 75 g de azucar, 4 huevos medianos, 5o g de manteca o mantequilla, limón rallado, leche o agua, 5o g de levadura; es este caso se le da forma de roscón; se le clavan los huevos duros, que se envuelven con tiras de masa (3 o 4) y se hornea a 180º 40 o 45 minutos.
lunes, 11 de enero de 2010
ROJO CON ROJO
Una receta de color mediterráneo
SALMONETES A LA LIVORNESA
Livorno es una gran ciudad portuaria de la Toscana. No forma parte de los circuitos turisticos, pero es una ciudad que siempre me ha interesada y he frecuentado. Lo primero que hago cuando llego, después de caminar unos 2 quilómetros a pie desde la estación monumentalista hasta el centro y el puerto, es entrar en un magnífico mercado, lleno de puestos de venta de pescado mediterráneo, es decir, el procedente de la propia pesca: los italianos son estrictos en esto, y saben mimar el producto del territorio- aunque este territorio sea tan amplio como el mar. Y en este mercado siempre suele haber triglie- salmonetes, para mi uno de los más deliciosos pescados, que en francés (rouget), catalán (roger; aunque tambien se llama moll, de Barcelona a Alicante y en las Baleares), griego (barbounia), etc. Eso si-, pedir al pescadero/a si es “de recoa” (“di scoglio”, en italiano).
Esta receta, llamada a la livornesa, me la enseñó un amigo de la comunidad judía, importante en Livorno. Por su apellido catalán inferí que era de origen mallorquín, ya que el sueño de los judios de esta isla era, desde el siglo XVI o antes, escapar a Livorno- “qui va a Liorna, no torna”, dice el dicho mallorquín, en catalán, al lengua de la isla y, por lo tanto, de los xuetes- nombre insultante que se les daba- (“quien va a Livorno, no vuelve”), ya que huían de los horrores y la persecución de la Inquisición española. Pero en realidad la encontramos en todo el Mediterráneo, aunque normalmente sin rellenar el pescado: en Mallorca mismo, en Valencia, en Provenza, en Grecia y Turquía, etc.. Quizá sus antepasados la trajeron de la isla: en el libro la cuina de Mallorca (2006, El Gall editor) publique una receta idéntica, los “Molls firts amb tomàtiga” (salmonetes fritos con tomate). Aún hoy, la comunidad judía de Livorno es la mas importante de Italia, ya que logró escapar, en buena parte, del progrom fascista. Y aunque la antigua e importante sinagoga fue destruída, se construyó una nueva en estilo contemporáneo.
Es una receta plena de color, en que se combinan dos matices de rojo. Por eso aconsejo beber con ella, como lo aconseja mi amiga Marie Thérese Banyols, una prestigiosa sommelier de la Cataluña francesa, con un vino rosado.
Ingredientes
1 kg de salmonetes de roca grandes, o 8
harina
½ kg de tomates maduros, de verano
2 dietes de ajo
perejil
sal
aceite de oliva
Elaboración
Limpiar los salmonetes quitándole las escamas (estas son indicio de que es un alimento kasher, apto para los practicantes religiosos judías),
Triturar el ajo y el perejil y rellenas los salmonetes.
Enharinarlos muy ligeramente (yo a veces, si son muy frescos, prescindo de esta operación) y freirlos en aceiete de oliva extra virgen (una 4 cucharadas). Añadir el tomate concassé (a dados) y sal; cocer hasta que quede poca salsa, unos 7 minutos.
Notas
Mi amigo le añade una guindilla.
Se puede intentar con tomate de lata, concassé (a trozos o dados, NO triturado).
SALMONETES A LA LIVORNESA
Livorno es una gran ciudad portuaria de la Toscana. No forma parte de los circuitos turisticos, pero es una ciudad que siempre me ha interesada y he frecuentado. Lo primero que hago cuando llego, después de caminar unos 2 quilómetros a pie desde la estación monumentalista hasta el centro y el puerto, es entrar en un magnífico mercado, lleno de puestos de venta de pescado mediterráneo, es decir, el procedente de la propia pesca: los italianos son estrictos en esto, y saben mimar el producto del territorio- aunque este territorio sea tan amplio como el mar. Y en este mercado siempre suele haber triglie- salmonetes, para mi uno de los más deliciosos pescados, que en francés (rouget), catalán (roger; aunque tambien se llama moll, de Barcelona a Alicante y en las Baleares), griego (barbounia), etc. Eso si-, pedir al pescadero/a si es “de recoa” (“di scoglio”, en italiano).
Esta receta, llamada a la livornesa, me la enseñó un amigo de la comunidad judía, importante en Livorno. Por su apellido catalán inferí que era de origen mallorquín, ya que el sueño de los judios de esta isla era, desde el siglo XVI o antes, escapar a Livorno- “qui va a Liorna, no torna”, dice el dicho mallorquín, en catalán, al lengua de la isla y, por lo tanto, de los xuetes- nombre insultante que se les daba- (“quien va a Livorno, no vuelve”), ya que huían de los horrores y la persecución de la Inquisición española. Pero en realidad la encontramos en todo el Mediterráneo, aunque normalmente sin rellenar el pescado: en Mallorca mismo, en Valencia, en Provenza, en Grecia y Turquía, etc.. Quizá sus antepasados la trajeron de la isla: en el libro la cuina de Mallorca (2006, El Gall editor) publique una receta idéntica, los “Molls firts amb tomàtiga” (salmonetes fritos con tomate). Aún hoy, la comunidad judía de Livorno es la mas importante de Italia, ya que logró escapar, en buena parte, del progrom fascista. Y aunque la antigua e importante sinagoga fue destruída, se construyó una nueva en estilo contemporáneo.
Es una receta plena de color, en que se combinan dos matices de rojo. Por eso aconsejo beber con ella, como lo aconseja mi amiga Marie Thérese Banyols, una prestigiosa sommelier de la Cataluña francesa, con un vino rosado.
Ingredientes
1 kg de salmonetes de roca grandes, o 8
harina
½ kg de tomates maduros, de verano
2 dietes de ajo
perejil
sal
aceite de oliva
Elaboración
Limpiar los salmonetes quitándole las escamas (estas son indicio de que es un alimento kasher, apto para los practicantes religiosos judías),
Triturar el ajo y el perejil y rellenas los salmonetes.
Enharinarlos muy ligeramente (yo a veces, si son muy frescos, prescindo de esta operación) y freirlos en aceiete de oliva extra virgen (una 4 cucharadas). Añadir el tomate concassé (a dados) y sal; cocer hasta que quede poca salsa, unos 7 minutos.
Notas
Mi amigo le añade una guindilla.
Se puede intentar con tomate de lata, concassé (a trozos o dados, NO triturado).
domingo, 10 de enero de 2010
COMENTARIOS
Amigos que habeis hecho comentarios y que espero que continueis haciendoles.
Los agradezco mucho; son imprescindible para la buena marcha del blog.
Hasta ahora no me he podido dedicar mucho a este blog (tengo otro, Bona Vida, y además estoy muy activo en facebook jaume fabrega colom), pero cada vez prometo ser más constante.
Preguntas concretas y respuestas:
-"cassola catalana". la auténtica se fabricaba en Sabadell, pero la fábrica ya no existe. Quizá podría conseguir una.
-limpieza: correcto
-limpieza de botas nuevas: este es uno de los métodos adecuados.
-gracias, Antoni, por usar mis textos para tu tesis doctoral!. Supongo que conoces mis libros, un par de ellos monografías sobre el pescado
-ortorafia: mi probema básico es la dislexia! Además, el español no es mi lengua propia
-enlaces: tengo que ver como se hacen!
-medicalización de la cocian; si lees atentament,e vera´s que no hablamos exctamente de lo mismo
-conozco al greixonera o púidng de brossat de Menorca, que es deliciosa: la he publicado en algunos libros mío, incluyendo uno sobre cocina menorquina
-Nicolas Restrepo: amigo, lo ma´s conveniente es que te comunique por e-mail: fabrega.jaume@gmail.com
Los agradezco mucho; son imprescindible para la buena marcha del blog.
Hasta ahora no me he podido dedicar mucho a este blog (tengo otro, Bona Vida, y además estoy muy activo en facebook jaume fabrega colom), pero cada vez prometo ser más constante.
Preguntas concretas y respuestas:
-"cassola catalana". la auténtica se fabricaba en Sabadell, pero la fábrica ya no existe. Quizá podría conseguir una.
-limpieza: correcto
-limpieza de botas nuevas: este es uno de los métodos adecuados.
-gracias, Antoni, por usar mis textos para tu tesis doctoral!. Supongo que conoces mis libros, un par de ellos monografías sobre el pescado
-ortorafia: mi probema básico es la dislexia! Además, el español no es mi lengua propia
-enlaces: tengo que ver como se hacen!
-medicalización de la cocian; si lees atentament,e vera´s que no hablamos exctamente de lo mismo
-conozco al greixonera o púidng de brossat de Menorca, que es deliciosa: la he publicado en algunos libros mío, incluyendo uno sobre cocina menorquina
-Nicolas Restrepo: amigo, lo ma´s conveniente es que te comunique por e-mail: fabrega.jaume@gmail.com
jueves, 7 de enero de 2010
CAFÉ
Un café, en la España d elengua española se llama "sólo", en Italia y Cataluña, Valencia y Baeares, "cafè". Tenemos el "cortado"- tallat o trencat en Cataluña, rebentat en Valencia y Baleares. Y el café con leche- cafè amb llet, llet i cafè, en Portugal, galâo, y aqueí, en Lisboa, una bica es un café.
Caffè au lait, caffè-crème, Milch Kafeee...y el extraordinario capuccino italiano, junto con el macciato (cortado, taboçen con leche espumosa) y el corretto (carajillo).
Más infromación: http://blocs.mesvilaweb.cat/jaumefabrega
Caffè au lait, caffè-crème, Milch Kafeee...y el extraordinario capuccino italiano, junto con el macciato (cortado, taboçen con leche espumosa) y el corretto (carajillo).
Más infromación: http://blocs.mesvilaweb.cat/jaumefabrega
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