miércoles, 8 de octubre de 2008

Mejillones a la marinera

Mejillones de roca al vapor
(Musclos de roca al vapor)
Los mejillones, además de servir de guarnición para platos diversos, constituyen un entrante agradecido e, incluso, un segundo plato. Si, además, son de roca, son un “producto prodigioso, sin rival”, sostiene Pla. A pesar de la contaminación, aún existe mucha gente que va a ciertos lugares rocosos de la Costa Brava a buscarlos. Anna Maria Dalí, hermana del pintor surrealista y escritora, evoca en su Vida secreta las comidas de mejillones del Cap de Creus después del baño, como “una comida inolvidable”. Les mejillones de roca al vapor forman parte de mi propia memoria palatal: desde mi pueble, cuando pequeño, íbamos alguna veza la “marina” (como se dice también en l´Alguer-Alghero, ciudad catalana de Cerdeña) a “cazar” este delicioso y perfumado marisco en la rocas. Ahora esto no es posible, tanto por cuestiones legales como sanitarias.
Ingredientes
1 kg de mejillones
Elaboración
Limpiar los mejillones. Ponedlos en una olla al fuego, tapados, con el fin de que se abran. Tardarán unos cinco u ocho minutos. Sacadlos, abridlos y tirad la parte del caparazón que queda vacía, o sencillamente, servidlos directamente, cosa más corriente.
Notas
Hay quien para que los mejillones se abran añade un cucharón de agua e, incluso, alguna hierba aromática, vino blanco etc. Si son de roca, la mejor forma de comerlos es al natural, sin ninguna salsa.
De todas maneras, si son mejillones de acuicultura – ahora ya no hay sólo de Galicia, sino también de la Costa Brava y del Ebro -, los podéis acompañar con alguna salsa. Las más corrientes son una vinagreta, allioli, mayonesa, una salsa hecha con picada...
La salsa vinagreta para los mejillones (aceite, vinagre, pimienta) se puede completar con otros ingredientes, bien picados: huevo duro, cebolla, perejil, pimiento, tomate crudo, pepinillo en vinagre. Se deposita una cucharadilla de esta composición encima de cada media concha con el mejillón; y se guarda en la nevera. En la mañana siguiente aún son mejores.
Una receta clásica de la cocina clásica son los mejillones a la marinera, cocidos con vino blanco y hierbas diversas (cebolla, tomate, tomillo, laurel...) y, a menudo, una picada. En este caso se comen calientes, y están muy buenos. No hay que confundir esta receta practicada en Cataluña con las Moules à la marinière de Francia, que se hacen con chalota, perejil, vino blanco y mantequilla- ¡la cocina del pascado es mediterránea, con aceite, ajo…!-. En Bélgica y Holanda, les mejillones también se hacen con mantequilla y se sirven con patatas fritas…sin comentarios..
También son muy buenos los mejillones rellenos, al estilo castellano (“tigres”), al griego, provenzal, etc., o bien rebozados, en brocheta o en arroz, como se hace siempre en Cataluña. Los mejillones aparecen a menudo en las mesas de Cataluña, Valencia (clòtxines), Baleares, Provenza, Nápoles (al vapor, sólo con pimienta), en Grecia y Turquía (al vapor, fritos, rellenos), etc. Actualmente, en el supermercado europeo, los mejores son los de Galicia, crudos y al natural o congelados, ya que los del norte son de color más claro y sabor menos pronunciado.