miércoles, 23 de julio de 2008

AZAFRÁN, ACEITE Y VINO

KURGANES Y TUMBAS EN LAS ESTEPAS, CABALLEROS Y GANADEROS: ACEITE DE OLIVA, VINO Y AZAFRÁN, TESOROS PRECIOSOS
En la inmensidad del espacio asiático-europeo que incluye Siberia y las estepas rusas, Ucranía e incluso la actual Rumanía vivieron una serie de pueblos- algunos de ellos nómadas- que nos son conocidos por los documentos griegos clásicos y, a partir del sigle XVIII, por las excavaciones.
Pueblos con nombres de origen griego, como los escitas, los cimerios, los hunos, los sármatas,etc. Nos centraremos en los escitas (VIII-III a.n.e).
Estos pueblos de ganaderos y caballeros produjeron un arte fácilmente transportable- objetos y joyas en oro o metales, tapicería- y, en arquitectura, precisamente, en dónde destacaron más fué en los monumentos funerarios.
Estos, que apareceen espectacularmente en la estepa en forma de túmulo, se llaman "kurganes"...Però esta monumentalidad es su perdición.
Dado que los personajes importantes que estaban enterrados en ellos estaban acompañados de sus objetos personales, a menudo realizados en oro-, el expolio ya se produjo contemporáneamente. Y, sobretodo, en el siglo XVIII, aunque ya los zares se preocuparon también del interés arqueológico de estos sitios.Así, en 1763 se descubrió y excavó el kurgán de Litaj. En él se halló un importante tesoro, llamaado de Megunov por el general que intervino en la excavación. El arte mueble incluía diversos objetos con representciones animales- muy características del arte escita-...pero lo que llamó más la atención fué que estaban realizadas en oro.
No es estraño que durante todo el siglo XVIII, y hasta recientemtne, se destara una verdadera pasión por la búsqueda de etos tesoros funerarios, con la participación de europeos.
UN FUNERAL FASTUOSO
Tenemos una detallada descripción del historiador griego Heródoto acerca del fastuoso ritual del entierro practicado por estos pueblos, uno de los más precisos que conocemos en el mundo antiguo (Libro IV, Cap.71-72). "Las sepulturas de los reyes- dice Heródoto- se encuentran en la región de Gerhos,endónde fluye el río Boristenes que aquí es navegble.Cuando muere el rey, se excava una gran fosa cuadrada. Una vez terminada, se coloca el cadáver sobre su carruaje. Antes se ha recubierto el cadáver con cera, abriéndoles el vientre y limpiándolos y cosiéndolo una vez rellenado con azafrán en polvo, incienso, hiedra y eneldo.Entonces se lleva el cadáver de familia en familia. Cada una de las familias...imita lo que hace en primer ligar la familia real:cada uno corta un pedazo de las orejas,del pelo, se hace un corte alrededor del brazo, se araña la frente y la nariz y se clava una flecha en la mano izquierda.Entonces va a la familia vecina y finalmente todos dan escolta al difunto.Entonces se coloca el cadáver sobre un lecho de paja y le rezan, clavan lanzas en el suelo a ambos lados, luego las cubren con varas y , finalmente, ponen encima una cubierta de material tejido.Matan a una de sus mujeres, a sus taberneros, al cocinero, al palafrenero, a un criado personal, a los mensajeros, e incluso sus caballos, los primogénitos de entre los otros animales y se les entierra en el restante espacio de la fosa que aún está vacío; se inluyen también estuches de oro, ya que desdeñaron los objetos de plata y de cerámica.Encima amontonan la tierra hasta formar una gran colina fineraria que intentan que sea lo mayor posible. Una año después se repite la fiesta furneraria..."
ORO PELIGROSO
De este texto de Heródoto nos interesa, especialment, el parágrafo final, que corresponde realmente a los hallazgos arqueológicos de los ya citados turganes o túmulos funerarios.
De estos queda, naturalmente, la parte no sometida a pillaje, suerte que, como dijimos, fué la habitual en estos monumentos, tanto en la antiguedad como en la época moderna: el oro que acompañaba a los difuntos fué su perdición.Y ello a pesar de que los escitas consideraban estos turganes como lo más sagrado e inviolable de su civilización.
Así, el kurgán de Certomlyk (cuenca del Río Dnieper) aparece a la vista como una grandiosa elevación. Presenta un zócalo de piedra, en el que se abre un pozo de entrada, comunicado con varias cámaras con falsas bóvedas. De una de ellas emerge el camino hacia la parte principal, e incluye numerosos nichos que, por su carácter, nos hacen pensar que sirvieron para ocultarse. En este recinto principal se hallaba la tumba real, que ya había sido expoliada. Quedaban unas grandes vasijas de bronce que contenían huesos de animales, además de otros objetos como vasijas de oro, espadas chapadas en oro, vasijas de plata y otras conteniendo, probablement, aceite y vino. Se comprueba la descripción de Heródoto, ya que aparecen otros cadáveres: la esposa o la concubina, un criado, etc., amén de no menos once caballos. Otros muchos kurganes nos han proporcionado tesores espléndidos y una arquitectura grandiosa hecha de piedra, tierra, material téxtil y cuero (que en su mayor parte podemos visitar en el Hermitage o bién en museos locales, de Rusia o Ucranía).Citemos, entre muchos otros, los de Solocha, Kelermes, Basadar (cuyos objetos están en el British Museum), Alexandropol, Zabotín,Nicopol y Komstroskaya.
El mejor tesoro, sin duda, es el azafrán, el vino y el aciete de oliva.